HISTORIA
En la civilización grecorromana, según explica el historiador Herodoto, fue usado como instrumento recreativo en fiestas de ricos, ya que era un producto importado de Egipto y muy caro, sin embargo en general nunca fue una droga usada por las clases sociales altas como ocurrió con la morfina o la cocaína. El uso terapéutico no fue relevante en los postulados hipocráticos y galénicos, aunque se refieren a ella en relación como remedio para la otitis media. Su uso quedó relegado a ungüentos y cocimientos de brujería.
Desde Oriente Medio el uso del cannabis se extendió al Imperio Islámico a través del Norte de África, aunque su uso tuvo detractores como el emir Soudouni Schekhounia de Arabia, que lo prohibió en 1378 y el historiador árabe Al Magrii responsabilizó al cannabis de la decadencia de la sociedad egipcia.
Con la llegada del renacimiento de la medicina científica occidental, a partir del siglo XV, quedó el uso terapéutico del cannabis desplazado de la farmacopea. Sólo en África y ciertas zonas de Asia mantuvo su arraigo como medicina de múltiples usos, como vehículo de meditación para chamanes, fakires, yoguis y derviches, y como una droga recreativa para distintos estratos sociales.El cannabis se extendió al hemisferio occidental en 1545 cuando los españoles lo importaron a Chile para emplear su fibra.
EL CULTIVO DE LA MARIHUANA.
El cultivo de cannabis se extendió de forma importante para la producción de fibra vegetal, empleada para hacer cuerdas, alpargatas, sacos, tejidos, etc. Además de las semillas se extraía un aceite secante que se utilizaba para la fabricación de pinturas y jabones. La Europa céltica antes de la conquista romana, tenía grandes extensiones dedicadas al cultivo del cáñamo. En la antigüedad abundaba una forma muy peculiar de administración que consistía en arrojar trozos de hachís sobre brasas y piedras calientes e ir respirando el humo que se desprendía. También parece que existió un vino “resinato” compuesto de resina de cañamo.